YACIMIENTO DE LA CLINICA

8 PROPUESTAS PARA LA MUSEALIZACIÓN DE LA CLÍNICA (abril 2010)

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EN TORNO A LA MUSEALIZACIÓN DEL YACIMIENTO DE LA CLÍNICA: HECHOS CONSUMADOS (marzo 2010)

El yacimiento a principios de los años 80 (Foto, Arturo Pérez)Desde que hace meses concluyeron las obras en el yacimiento romano de La Clínica, y que básicamente consistieron en la construcción de una pasarela, una peligrosa barandilla, una valla junto al camino, y una caseta en medio del yacimiento, esperábamos con impaciencia el turno a la llamada “musealización”, es decir, a la consolidación, protección y restitución del conjunto arqueológico para su presentación cultural y turística.

 

Por eso esta pasada semana, los Amigos de la Historia de Calahorra, no dábamos crédito cuando a través de los medios de comunicación, nos enteramos de que el yacimiento romano de La Clínica ya estaba abierto al público y se podría acceder nada menos que con cita previa.

Sin entrar ya en los escritos y comentarios que los Amigos de la Historia hemos hecho en relación con el yacimiento de La Clínica, tanto al Excmo. Ayuntamiento como al Servicio de Patrimonio de la Dirección General de Cultura que, ni fueron tomados en consideración, ni obtuvieron la tan siquiera respuesta de cortesía, sólo podemos calificar esa llamada “musealización” como una auténtica tomadura de pelo. Primero, porque como todo lo que nos quieren vender iba a ser espectacular, y la verdad que ha resultado un parto espectacular…..mente lamentable. Y segundo por la imagen que Calahorra mostrará tras la visita a esos restos, más cercanos a la desidia que a un yacimiento arqueológico recuperado e integrado en la ciudad.Foto (R. Muñoz)Vista del yacimiento. (Foto R. Muñoz)

No se ha invertido un solo euro en la protección de los restos arqueológicos, a lo sumo ha bastado una somera limpieza. Si cualquier trabajo de musealización requiere la consolidación, protección y restitución del yacimiento, constatamos que no se ha actuado sobre ni una sola piedra del yacimiento, es más, había restos de muros junto a la caseta central que han desaparecido. No se han retirado los escombros junto a la chimenea que sirvieron para rellenar uno de los últimos sondeos arqueológicos en el que, por cierto, se encontraron muros de cronología prerromana que quedan enterrados. No solo no se han retirado muros y tuberías de hormigón del antiguo secadero de la fábrica que allí existía, sino que se ¡¡han integrado como parte del yacimiento como si de muros romanos se tratara!! No se ha actuado de forma alguna sobre lo que queda del hipocausto ni el colector, ni tampoco sobre las únicas pinturas murales que aún quedaban in situ en el yacimiento. No se han retirado los montones de sillares “tirados y amontonados” procedentes de otras excavaciones. La horrorosa caseta, (Centro de Interpretación) se levanta para siempre en una zona del yacimiento aún sin excavar. No se ha contemplado ningún tipo de drenaje. En definitiva, si el deterioro del yacimiento era progresivo y acelerado, con esta actuación no lo será menos.

Vista general (Foto, R. Muñoz)El yacimiento de La Clínica, con una actuación correcta se hubiera podido convertir en un punto de interés turístico, ya qPasarela (Foto R. Muñoz)ue son los únicos restos visibles de la antigua Calagurris, pero gracias a la falta de interés de nuestros gobernantes, se ha convertido en la muestra más palpable del deterioro y destrucción de un yacimiento arqueológico a lo largo de treinta años, con el beneplácito e iniciativa de toda Administración competente en la cuestión: Ayuntamiento de Calahorra y Consejería de Cultura del Gobierno de La Rioja.

Como decíamos hace unos días, somos conscientes de que la arqueología no es una prioridad política. Es costosa, los resultados espectaculares son dudosos y requiere una programación a largo plazo que no interesa. Una pena. Hasta que haya un mínimo de sensibilización hacia nuestra historia, tendremos que entretenernos con la boyante cultura del estómago, una rica gastronomía que eso sí, aunque costosa (ahí está la obscenidad del coste –entre otras- del Museo de la Verdura) el resultado es inmediato y la repercusión mediática es indudable. 

En breve, estando seguros de que no servirá para nada, solicitaremos al Gobierno de La Rioja como responsables por la Ley de Patrimonio, de la protección del patrimonio arqueológico riojano, y al Ayuntamiento de Calahorra como parte –suponemos- interesada en el tema, una actuación en el yacimiento con una serie de propuestas concretas. Por lo menos, nuestra conciencia quedará tranquila porque nosotros, como ciudadanos, hemos hecho lo que estaba en nuestra mano

LA LLAMADA MUSEALIZACIÓN DEL YACIMIENTO DE "LA CLÍNICA",

O DE CÓMO DAMOS CARPETAZO FINAL A UN PROBLEMA (10-10-2008)

Hablar del yacimiento arqueológico de La Clínica es hablar del desastre en la gestión de un patrimonio dependiente de la Administración. Las declaraciones del pasado fin de semana del concejal de cultura D. José Ibáñez, en las que prácticamente se daban por concluidos los trabajos en La Clínica, no nos sorprenden dado el nulo interés en materia de patrimonio arqueológico, demostrado con creces a lo largo de los años, y por ello, queremos exponer a la opinión pública, el punto de vista de la asociación Amigos de la Historia de Calahorra en relación a estos trabajos acometidos en este yacimiento arqueológico, el único lugar del casco urbano donde quedan restos visibles de lo que en su día fue la Calagurris romana.

Por hacer un poco de la desastrosa historia que atañe al solar de La Clínica, recordemos que a principios de los 70 se llevaron a cabo los primeros sondeos por parte de la Universidad de Navarra, quedando las excavaciones abandonadas con la consiguiente destrucción de restos.

A finales de los setenta y durPintadas en los muros del yacimientoante varias campañas de verano, se retomaron por parte de la Universidad de Zaragoza las excavaciones bajo la dirección de D. Urbano Espinosa, quedando posteriormente el lugar convertido en una pista de motocross. Poco después se pretendió una reconstrucción a nivel del camino, con la invención de un muro de hormigón. A principios de los noventa se acometió, con mayor o menor acierto, la única consolidación y restauración de los restos arqueológicos que se ha llevado a cabo, afectando a toda la parte excavada hasta esos años.

En el 2000 se retoman las excavaciones dentro del proyecto Calagurris Iulia, que de una u otra forma continuaron hasta el 2004, ampliando la zona del yacimiento hacia lo que antiguamente fue el secadero de conservas Torres, y dando lugar al hallazgo de una cloaca y restos de estructuras termales.

De ninguna de las intervenciones, se ha llegado a publicar la correspondiente memoria de conjunto, salvo algún breve artículo y folletos.

A la vista de lo que desgraciadamente acontecía con estos restos arqueológicos, en el año 2002, Amigos de la Historia presentó ante la Dirección General de Cultura del Gobierno de La Rioja, la solicitud de Bien de Interés Cultural para el yacimiento de La Clínica, con el objetivo de que su declaración acarreara financiación para continuar los trabajos previstos en el proyecto Calagurris Iulia. La respuesta fue que se estudiaría cuando “concluyeran las excavaciones”, o sea, nunca.

Cuando en el 2005 se comenzó a hablar del proyecto de musealización de La Clínica, Amigos de la Historia solicitó al concejal de cultura una reunión en el mismo yacimiento, con responsables políticos y técnicos, para exponer nuestro punto de vista e intercambiar opiniones y argumentos en cuanto a la restauración y conservación de los restos. No hubo respuesta. 16 de agosto de 2005.

Cuando se iba materializando el proyecto, Amigos de la Historia se dirigió al Servicio de Patrimonio del Gobierno de La Rioja, solicitando información sobre si se había tenido en cuenta la consolidación y protección de los restos existentes, así como el tratamiento a las amplias zonas aún por excavar. La escueta respuesta de la Directora General de Cultura del Gobierno de La Rioja, fue que el proyecto había sido aprobado, el 22 de abril de 2005. No hubo comentario alguno sobre la consolidación y protección de restos. Sorprendente.

Poco después, un amplio comunicado del Excmo. Ayuntamiento detallaba con pelos y señales la colocación de una doble valla, creaciónNiños jugando dentro del yacimiento de itinerarios, iluminación, construcción de “dos edificios”, etc. Ante las escasas dos líneas que se referían a la limpieza y restauración de los restos, Amigos de la Historia dirigió un escrito al Excmo. Sr. Alcalde solicitando información detallada en lo referente a la restauración de los restos que es lo que verdaderamente importa en materia de conservación del patrimonio arqueológico. No hubo respuesta. 16 de abril de 2006.

Con la perspectiva del trabajo que allí se llevaba realizando desde hacía meses, y ante la desastrosa actuación que a criterio de Amigos de la Historia de Calahorra se estaba llevando a cabo, se remitió escrito al Servicio de Patrimonio del Gobierno de La Rioja, dudando que desde esta instancia se hubiera aprobado la intervención que se estaba ejecutando en el yacimiento, y solicitando se adoptaran las medidas oportunas para evitar un deterioro aún mayor. No hubo respuesta. 18 de junio de 2008.  

Con la llamada “musealización” a punto de concluir, hemos observado que excepto quitar las hierbas, no se ha acometido ninguna tarea de protección, conservación, consolidación de los restos y restitución de elementos que a lo largo de años de abandono han ido desapareciendo. Este debiera de haber sido el trabajo previo, fundamental y condición indispensable a cualquier otro.

Años y años de destrucción sistemáticaAdemás, no solo se dan por concluidas las excavaciones arqueológicas, sino que se planta una caseta en medio del yacimiento y en una zona aún sin excavar. ¿No se podía haber adoptado una solución menos agresiva y temporal, que no montar semejante champiñón en medio del yacimiento? Pues por lo visto, no.

Se han mantenido muros de hormigón que quedaron a medio derruir cuando se retomaron las excavaciones en el año 2000, y a la vista quedan tuberías, cables y arquetas que no se han molestado ni en disimular.

Se han destruido estructuras del yacimiento (delante de esta caseta) que para nada estorbaban en la intervención, hay estructuras de canto rodado que quedan fuera del recinto, condenadas aún no sabemos a qué, y hasta para la colocación de los postes de hormigón que sostienen la pasarela, se han roto muros o se han colocado sobre el mismo suelo de la cloaca.

Nos sorprende como para esta intervención que se lleva a cabo en La Clínica, promovida por la Administración, se hace la vista más que gorda, gordísima, en cuanto a la protección de los restos arqueológicos y por ejemplo, cuando Amigos de la Historia presentó el estudio para la recuperación de la Casa Santa, en el que se contemplaba la recuperación y protección de las estructuras romanas que allí se encontraron, se nos pusieron toda clase de impedimentos. De lo que en aquel momento, pretendimos recuperar y proteger, actualmente ya no existe en gran parte, sin que a la Administración le haya preocupado mucho.

Una vez retomadas las intervenciones arqueológicas en La Clínica en el año 2000 se debería haber completado la excavación de todo el solar, tal y como se contempló en el proyecto Calagurris Iulia. Tras el estudio de la totalidad del solar, es cuando debía haberse seguido los protocolos habituales de actuación en yacimientos arqueológicos: consolidación, restauración, conservación, publicación de los hallazgos, y musealización. Aquí, nos hemos quedado con lo último que evidentemente es lo que se ve y da réditos políticos.

Consideramos que con esta actuación en el yacimiento romano de La Clínica, lo que se ha pretendido es dar carpetazo final a lo que el Ayuntamiento considera un problema. Puesto que son los únicos restos de la Calagurris romana que pueden ser visitados, bien merecía la pena un esfuerzo mayor para haber mostrado lo que el yacimiento ha podido dar de sí.

A pesar de todo ello, y puesto que el Ayuntamiento potenciará las visitas turísticas a este lugar, vendiéndolo seguramente como los restos romanos más importantes del norte de España (si no de Europa), hemos de suponer que al menos se mantendrá limpio y cuidado, interrumpiendo así el deterioro sufrido en estos últimos ocho años cuyas consecuencias han sido irreparables.

Confiamos en que el Museo de la Romanización, cuya inauguración tantas veces se ha anunciado, y que suponemos para la víspera de las próximas elecciones municipales, sea algo más que un nombre llamativo y se convierta en un auténtico centro de estudio e investigación histórica gracias al cual, podamos profundizar en el conocimiento de una parte importante de nuestra historia.

Con satisfacción y hasta envidia, vemos los ejemplos de las intervenciones que se están llevando a cabo desde hace años en Arnedo (poblado celtíbero del cerro de San Miguel) y Alfaro (eras de San Martín), y en los proyectos de explotación cultural de ambos yacimientos que se están poniendo en marcha, y que en pocos años pueden convertirse en un referente cultural y turístico para la Rioja Baja. Lo mismo sucede en Logroño, donde las excavaciones arqueológicas en su casco antiguo, ha permitido recuperar en los últimos años importantes restos medievales y modernos que también serán puestos en valor próximamente.

¿Porqué en Calahorra, la antigua Calagurris, solo tenemos para enseñar lo que nos han dejado del yacimiento de La Clínica, cuando la riqueza arqueológica de la ciudad y del entorno es excepcional?

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